Mi primera vez: así descubría a Koma
Estamos en Arazuri, pueblo cercano a Pamplona, finales de agosto de 1994; mi aún veinteañero yo, con 27 años, ejerce de camarero en el bar de las piscinas. De socorrista ‘etílico’ tal y como me gustaba definirme. Son fiestas. La orquesta encargada de amenizar la velada va a venir a cenar. Tras la cena, tiempo de...



